Ablación por radiofrecuencia

¿Qué es?

La ablación por radiofrecuencia es uno de los tratamientos endovasculares más avanzados, seguros y mínimamente invasivos que existen en la medicina moderna para corregir la insuficiencia de las venas safenas. Esta técnica de vanguardia utiliza la energía térmica (calor controlado) para sellar de forma interna la vena enferma. A través de un dispositivo de alta precisión, la energía calienta selectivamente la pared del vaso, provocando su colapso y cierre definitivo, lo que permite que el flujo sanguíneo se redirija de manera natural hacia venas sanas.

¿Para qué sirve?

Este procedimiento de alta gama sirve para tratar de raíz las varices de gran calibre y la insuficiencia venosa crónica severa, eliminando la necesidad de recurrir a la cirugía tradicional con bisturí. Su propósito principal es aliviar de inmediato los síntomas físicos más molestos —como el dolor, la hinchazón crónica, la pesadez y los calambres nocturnos—, previniendo complicaciones graves como úlceras o trombosis, y restaurando tanto la salud circulatoria como la estética natural de tus piernas.

¿En qué consiste?

Es un procedimiento estrictamente ambulatorio que se realiza en un entorno clínico estéril y confortable bajo anestesia local, durando aproximadamente entre 30 y 45 minutos. Guiado en todo momento por un ecógrafo Doppler en tiempo real, el especialista realiza una punción milimétrica (sin incisiones ni costuras) para introducir una fina fibra o catéter en la vena afectada. Este dispositivo aplica calor uniforme y controlado a unos 120 °C mientras se retira gradualmente. Al terminar, no quedan cicatrices; se coloca una media de compresión y sales de la clínica caminando por tu propio pie para retomar tu rutina diaria de inmediato.

¿Cuándo se aplica?

Nuestros especialistas indican la ablación por radiofrecuencia tras un diagnóstico vascular exhaustivo, considerándose la opción idónea en los siguientes casos:

  • Pacientes con insuficiencia diagnosticada en los ejes de las venas safenas mayores o menores.

  • Personas con varices prominentes, abultadas o sintomáticas que buscan una alternativa definitiva a la cirugía tradicional sin hospitalización.

  • Pacientes que priorizan un postoperatorio confortable, indoloro y que requiera un tiempo de recuperación prácticamente nulo.

  • Casos donde la anatomía venosa permite un acceso directo con catéter para un sellado térmico uniforme y uniforme.

Preguntas frecuentes

¿Aún tienes dudas? Te ayudamos a resolverlas para que puedas dar el primer paso.

¿Qué ventajas ofrece la radiofrecuencia frente a la cirugía tradicional de varices?

La cirugía tradicional (arrancamiento o stripping) requiere anestesia general o epidural, cortes, puntos de sutura, genera hematomas importantes y exige semanas de baja y reposo doloroso. Por el contrario, la ablación por radiofrecuencia se realiza con anestesia local, mediante una sola punción microscópica, no deja cicatrices, reduce los hematomas al mínimo y te permite salir caminando de la clínica para reincorporarte a tu vida normal al día siguiente.

¿El calor de la radiofrecuencia puede dañar los tejidos u otras venas de mi pierna?

No, el procedimiento destaca por su seguridad extrema. El catéter está diseñado con sensores de alta tecnología que entregan la energía térmica de forma estrictamente dosificada y localizada únicamente dentro de la vena enferma. Además, antes de aplicar el calor, se administra una solución líquida protectora (anestesia tumescente) alrededor de la vena, la cual actúa como un escudo térmico que aísla por completo la piel, los músculos y los nervios circundantes.

¿Qué tipo de cuidados debo tener después de realizarme el tratamiento?

Los cuidados son sumamente sencillos y no alteran tus actividades cotidianas. Deberás utilizar una media de compresión terapéutica durante los primeros días para asegurar el correcto sellado de la vena. La única recomendación estricta de nuestro equipo médico es caminar activamente al menos 30 minutos al día, evitar baños calientes o saunas, y posponer los ejercicios de levantamiento de pesas o alto impacto durante una semana.

¿La variz tratada con radiofrecuencia puede volver a aparecer en el futuro?

La tasa de éxito y efectividad de la radiofrecuencia es de las más altas en la medicina vascular (superior al 95%). Una vez que la vena safena se calienta y colapsa, el cuerpo la absorbe como un tejido cicatrizal interno y esa vena nunca vuelve a abrirse ni a llenarse de sangre. Aunque el tratamiento elimina definitivamente la variz tratada, siempre recomendamos mantener hábitos saludables para prevenir que otras venas distintas desarrollen insuficiencia en el futuro.

Vitalidad y Perfección de tus Piernas con Alta Tecnología

Sella el origen de las varices sin incisiones y con una recuperación inmediata. La ablación por radiofrecuencia representa la cumbre de la tecnología térmica endovascular: un tratamiento definitivo, indoloro y sin necesidad de quirófano tradicional.