La cirugía de mamas es una de las intervenciones estéticas más realizadas en España y la que consigue la más alta satisfacción por parte de las pacientes que se la realizan.

Desde hace años en Estados Unidos se están utilizando principalmente dos tipos de prótesis mamarias en las personas que desean realizarse una operación de aumento de pecho, las prótesis rellenas de suero fisiológico y las de gel de silicona.

Las prótesis de suero fisiológico destacan porque pueden insertadas con incisiones mucho más pequeñas, pues se colocan “deshinchadas” y son insufladas una vez introducidas y porque en caso de ruptura no existe una salida de líquido extraño y se puede diagnosticar incluso sin hacer pruebas especiales. Pero tienen una importante desventaja respecto a las de silicona, que con el tiempo pueden ir desinflándose y que el tacto no llega a ser natural como en las prótesis de silicona. Por estos motivos sólo el 20% de los implantes que se colocan en EEUU son rellenas de suero salino y en Europa casi nadie los emplea.

La investigación en el ámbito de las prótesis de mamas no para y por ello, el cirujano de Dallas, Dr. Robert S. Hamas, buscando la prótesis ideal, desarrolló un tercer tipo de prótesis, el implante mamario estructurado que en noviembre del 2014 fue aprobado por las autoridades sanitarias de EEUU y de Canadá.

Este nuevo tipo de implante está también relleno de suero salino pero internamente tiene una serie de capas anidadas que permiten que no se deformen cuando están en posición vertical, controlan el movimiento del líquido y consigue que el tacto sea tan natural como con las prótesis de silicona. Además, no hay peligro de rotura silenciosa pues la mujer sólo viéndose al espejo podría determinar una anomalía del implante mamario.

Pareciera que es el implante perfecto pero tiene sus objeciones como las que el Dr. Scot Glasberg, cirujano plástico en Nueva York y ex presidente de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos manifiesta pues dice que la silicona ha demostrado ser segura y da muy buenos resultados estéticos, además de que se lanzó esta nueva prótesis con sólo dos años de experimentación y habría que esperar a terminar un estudio de 10 años, que se está llevando a cabo en 500 mujeres de entre 18 y 67 años y concluye en el 2019.

Aunque todo parece indicar que se puede llegar a ser el implante ideal, hay que aplicar el viejo y sabio aforismo que dice que los médicos debemos conocer lo último pero aplicar lo penúltimo.

Desde Clinimèdic estamos siempre pendientes de todos los avances en cirugía de mamas para ofrecer a nuestras pacientes lo mejor, pero con las máximas garantías.

Os seguiremos informando.