El hecho de permanecer en casa durante un largo periodo de tiempo puede alterar los hábitos de vida y crear cierto malestar psicológico. En Clinimèdic nos preocupamos por vuestra salud y queremos estar a vuestro lado incluso en circunstancias excepcionales como las que estamos compartiendo estos días.

Seguir algunos consejos pueden ayudaros a hacer la estancia más agradable y soportable.

Mantener una actitud positiva

Quedarse en casa es lo mejor que puede hacer para frenar la transmisión del virus y proteger la salud de las personas más vulnerables y de todos.

El acto de “estar en casa sin salir” es un concepto muy diferente si lo pensamos como un acto que nos obligan a hacer o bien si hacerlo es un acto de responsabilidad para el bien común.

Es importante tener en cuenta que es una situación temporal y que se trata de vivirla de la mejor manera posible. Es mucho más saludable ver esta situación como una oportunidad para pasar más tiempo en familia y para desarrollar el ingenio y la imaginación y buscar otras opciones de ocio.

Podemos leer, dedicar tiempo a algún hobby o afición. Estos días hay un montón de actividades de entretenimiento y cultura gratuitas en Internet, todo el mundo se solidariza y propone actividades ingeniosas para activar nuestra mente y disfrutarlas. Elegid algunas de ellas para disfrutar juntos con la familia.

Procurad mantener un horario y una rutina diaria, os ayudará a llevar mejor el confinamiento.

Activarse y romper con el sedentarismo

Estar en casa no significa estar sentados en el sofá sin hacer nada. El hogar está lleno de oportunidades para mantenerse físicamente activos, sólo hay que aprovecharlas. Las tareas domésticas son una buena manera de hacer gasto energético personal: barrer, frotar, limpiar los cristales, hacer la cama, etc.

Aprovecha para hacer aquello para lo que nunca tenemos tiempo: ordenar armarios, ropa, papeles y cajones.

Poneros música y bailad, es muy buena manera de activarse y a la vez mejorar el estado de ánimo.

Cuando miréis la televisión, levantaos para cambiar el canal en lugar de hacerlo con el mando. También podemos hacer estiramientos y / o ejercicios flexionando los tobillos y las rodillas.

Caminad mientras habláis por teléfono y no estéis más de 2 horas seguidas sentados.

Haga bricolaje, trabajad en el jardín o en el huerto, si se tiene uno, o tened cuidado de las plantas. Si tiene espacio para hacerlo, limpiad la bicicleta, la moto o el coche.

Si disponéis de bicicleta estática o cinta para caminar, este es un buen momento para utilizarlas.

Otra manera de activarse es hacer algún programa de ejercicio físico suave o yoga a través del móvil o de Internet.

Seguid una alimentación saludable

Aprovechad que estáis en casa para alimentaros de forma equilibrada: el hecho de tener que comer fuera o con fiambrera para cumplir con las obligaciones laborales o académicas puede limitar la elección de opciones saludables.

Tened en cuenta que, aunque os mantengáis activos, permanecer en casa conlleva menos gasto energético de lo que es habitual y que el hecho de no tener las ocupaciones rutinarias puede aumentar la sensación de hambre.

Potenciar el consumo de fruta fresca, verdura del tiempo y legumbres, y evitar el consumo de alimentos ricos en azúcares y / o grasas y la comida ultraprocesada. No piquéis entre horas, o en ese caso, optad por frutos secos o cereales integrales.

Recordad que la mejor bebida es el agua. Si tomáis el agua del grifo, siempre que se pueda, reduciréis viajes, envases de plástico, residuos y os costará menos dinero.

Intentad hacer las comidas juntos y dedicaos un tiempo adecuado, sin utilizar los móviles y las tabletas. Este puede ser un buen tiempo para cocinar con los niños y para probar nuevas recetas buenas y saludables.

A la hora de ir a comprar:

– Piense en todo lo que necesita para salir el menos tiempo posible.

– Id solos. Hay que mantener la distancia de aproximadamente 1,5 metros con el resto de clientes y / o personal del establecimiento.

– Si veis que hay mucha gente, esperad fuera.

– Siempre es mucho mejor llevar tus bolsas, carros o cestas para comprar.

– Evitad, como siempre, tocar alimentos que no se ha de quedar.

– No habléis, tosáis o estornudéis cerca de ningún alimento ni persona.

– Utilizad guantes desechables para elegir frutas y hortalizas.

– Pagad con tarjeta y evitad utilizar dinero en metálico.

Agradeced la importante labor de las personas que siguen trabajando para garantizar a todos los servicios mínimos indispensables.

Y si en casa hay niños …

Es muy importante que aunque no vayan a la escuela, procuremos que mantengan un horario y una rutina diaria.

Limitad el tiempo que pasan frente a las pantallas: se recomienda un máximo de una hora y media diaria. Conviene, además, que cuando las utilicen miren de lejos entre 5 y 10 minutos cada hora.

Favorecer el juego activo siempre que sea posible: jugar al escondite, bailar, hacer gimnasia, etc. Si tenéis jardín o patio, animaos a jugar a la pelota o hacer una vuelta en bicicleta.

El juego educativo también es una buena opción: piezas de construcción, rompecabezas, manualidades, actividades de cálculo, etc. Si ya saben leer, los cuentos, los cómics y las novelas infantiles son una buena manera de mantenerlos entretenidos.

También puede ser un buen momento para implicarles en las tareas domésticas: animadles que participen en la elaboración de las comidas, a poner y quitar la mesa, a mantener ordenada su habitación, etc.